Facilitador/a en Terapia Transpersonal

Curso de Formación Permanente en Terapia Transpersonal

Inicio: 5 de octubre de 2026

"La herida es el lugar por el que entra la luz"

¿Cuál es el alma de esta formación?

La Terapia Transpersonal es un camino de integración y ampliación de la consciencia, cuyo fruto es el reconocimiento del yo esencial. Esta aproximación terapéutica responde al anhelo de vivir una vida plena de sentido y autenticidad. Además, allana el camino para superar el sufrimiento psicológico mediante el cultivo de la mirada interior.
 
Este enfoque promueve la construcción de un ego maduro y sano que nos permite desplegar nuestro potencial creativo e ir más allá del yo personal. Quien se forma en Terapia Transpersonal adquiere la capacidad de acompañar a otras personas en el viaje más importante de la vida: el autodescubrimiento del ser.
 
Tanto si quieres iniciar o ampliar su trayectoria en el ámbito del acompañamiento, como si buscas profundizar en su propio desarrollo personal en esta formación recorrerás un camino transformador de autoconsciencia, al mismo tiempo que te capacitarás en el arte de acompañar a otros en su crecimiento integral.

+ de 25 años de experiencia

Pioneros en el Desarrollo Transpersonal
+ 30.000 alumnos

Mentoría Transpersonal

Acompañamiento personalizado por un Mentor Transpersonal en sesiones quincenales personalizadas

Flexibilidad de horarios

Flexibilidad de horarios a medida compatibles para cualquier lugar del mundo

Encuentros de prácticas

Encuentros de prácticas vivenciales de fin de semana online por zoom

Comunidad internacional

Formarás parte de una comunidad internacional de desarrollo y aprendizaje

La formación se desarrolla en tres grados:

“Comenzamos el camino con el amor que tenemos y, en la travesía, descubrimos el amor que somos”

Primer grado: “Autoconocimiento: la mirada hacia dentro”
  • Integración de la sombra psicológica
  • Caminos hacia la resiliencia
  • Práctica meditativa
  • Identidad esencial
Segundo grado: “Las bases del acompañamiento transpersonal“
  • Asentamiento en el rol del terapeuta 
  • Herramientas y casuísticas terapéuticas
  • Cultivo de la presencia compasiva
  • Propósito y sentido profundo
Tercer grado: “Desarrollo y práctica del acompañamiento transpersonal”

Profundizarás en la práctica terapéutica, y serás supervisado en la misma.

Comenzarás a vivirte como acompañante transpersonal.

Cultivarás tu vocación de servir y el propósito de convertir el amor en acción consciente.

“Invierte en aquello que un naufragio no te pueda arrebatar: En ti”

Objetivo 1. "Salida del sufrimiento psicológico"

Responde al anhelo de vivir una vida plena de sentido y autenticidad, y allana la salida del sufrimiento psicológico a través del cultivo de la mirada interior. 

Tal proceso pasa por la integración de un ego maduro y sano que permita ir más allá de la identidad personal. 

Objetivo 2. "Una aventura de la consciencia"

La Terapia Transpersonal es un camino de integración y ampliación de consciencia, que apunta al reconocimiento del Yo esencial. 

Objetivo 3. "Acompañamiento a otras personas"

Quien se forma en terapia transpersonal, se capacita para acompañar a otras personas en el viaje más importante de la vida: el del autodescubrimiento del Ser. 

A través del abordaje de aspectos, tales como:

Campus virtual

Temas de estudio + Técnicas + Videos + Meditaciones en audio + Proceso de Educación de las Emociones en 40 días

Mentoría Transpersonal

10 Mentorías Transpersonales individuales y 10 en grupo reducido online

Encuentros de prácticas

4 Encuentros de prácticas vivenciales de fin de semana on line

Jornadas de Meditación Online

4 fechas disponibles al año para elegir. Participación voluntaria en directo por Zoom, de 15:00 a 20:00 h.

Meditación en RED

6 horarios diarios para meditar en grupo

Red de Profesionales

Al finalizar podrás tener tu propia web en un buscador de profesionales + Sesiones de Supervisión y Emprendimiento

  • Fecha de inicio: 5 de octubre de 2026
  • Fecha de fin: 19 de agosto de 2027
  • Duración: 10 meses

  • Diploma de la EDTe que lo certifica como Facilitador/a en Terapia Transpersonal Primer Grado.

  • Certificación de la Universidad Europea Miguel de Cervantes conforme a la Ley Orgánica del Sistema Universitario 2/2023. Opcional.

Matrícula y 10 cuotas mensuales de 225 € (Consulta el precio en USD)

Consulta promociones y nuestro programa de Becas Catena Cordis.

La formación se desarrolla en 3 grados:

Primer grado:

“Autoconocimiento: la mirada hacia dentro” Integración de la sombra psicológica. Práctica meditativa. Obstáculos e identidad esencial.

Segundo grado

“Las bases del acompañamiento transpersonal” Herramientas y casuísticas terapéuticas. Conciencia Testigo. Sentido Profundo.

Tercer grado:

“Desarrollo y práctica del acompañamiento transpersonal”
Práctica terapéutica y supervisión. Vocación de servicio y propósito.

Campus virtual

Temas de estudio + Técnicas + Videos + Meditaciones en audio + Proceso de Educación de las Emociones en 40 días

Mentoría Transpersonal

10 Mentorías Transpersonales individuales y 10 en grupo reducido online

Encuentros de prácticas

4 Encuentros de prácticas vivenciales de fin de semana on line

Jornadas de Meditación Online

4 fechas disponibles al año para elegir. Participación voluntaria en directo por Zoom, de 15:00 a 20:00 h.

Meditación en RED

6 horarios diarios para meditar en grupo

Red de Profesionales

Al finalizar podrás tener tu propia web en un buscador de profesionales + Sesiones de Supervisión y Emprendimiento

  • Fecha de inicio: 1 de junio de 2026
  • Fecha de fin: 15 de abril de 2027
  • Duración: 10 meses

  • Diploma de la EDTe que lo certifica como Facilitador/a en Terapia Transpersonal Primer Grado.

  • Certificación de la Universidad Europea Miguel de Cervantes conforme a la Ley Orgánica del Sistema Universitario 2/2023. Opcional.

Matrícula y 10 cuotas mensuales de 225 € (Consulta el precio en USD)

Consulta promociones y nuestro programa de Becas Catena Cordis.

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También puedes escribirnos a:
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Llámanos al: (+34) 655 774 281
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¿Preguntas Frecuentes sobre la Terapia Transpersonal?

Transpersonal significa literalmente “más allá de lo personal”, y hace referencia a lo que somos en esencia, más allá de nuestra historia, nuestros pensamientos o incluso de nuestra personalidad.

La Terapia Transpersonal acompaña a las personas a reconectarse con su parte más profunda y auténtica, aquella que permanece intacta incluso en medio del dolor o el cambio. No se trata de un camino de negación o evasión, sino de un proceso de integración, cuyo fruto es en una experiencia más completa y consciente de ser.

El enfoque transpersonal nos ayuda a vivir con más presencia, sentido y coherencia, recordando que dentro de cada uno habita una sabiduría natural que guía el crecimiento y la transformación.

La Terapia Transpersonal surgió fruto de la integración entre la comprensión psicológica contemporánea con las tradiciones de sabiduría espiritual. Este enfoque se inspira en la corriente transpersonal surgida en los años 60 con autores como Abraham Maslow, Stanislav Grof y Ken Wilber, quienes ampliaron la visión del ser humano más allá del yo y su historia personal, incluyendo la dimensión espiritual y su potencial de transformación.

La Terapia Transpersonal no sustituye procesos médicos o psicológicos, sino que acompaña la evolución personal y la madurez de la consciencia. Se centra en facilitar la autoobservación, la comprensión profunda y la reconexión con los recursos internos, promoviendo una vida más coherente, serena y plena.

El enfoque transpersonal se caracteriza por una mirada profunda e integradora del ser humano, que contempla dos dimensiones complementarias:

  • La horizontal, vinculada al desarrollo y maduración de la identidad personal.
  • La vertical, relacionada con el reconocimiento de la dimensión esencial o espiritual del ser.

La Terapia Transpersonal contempla el alivio del sufrimiento, al tiempo que acompaña procesos de autoconocimiento, transformación y expansión de la consciencia. El marco transpersonal es una síntesis entre ciencia, desarrollo humano y espiritualidad, reconociendo que la búsqueda de plenitud no se limita al bienestar, sino que aspira a vivir con sentido, coherencia y profundidad.

En la práctica, este enfoque propicia un espacio de presencia y consciencia compartida, donde terapeuta y persona acompañada exploran juntos la experiencia interior. A través de la observación lúcida, la integración emocional y la apertura a lo esencial, la terapia favorece una reconciliación interna que trasciende los objetivos del ego y abre paso al reconocimiento de lo que realmente somos.

La terapia transpersonal se distingue por su mirada integral del ser humano y por su propósito de acompañar procesos de transformación profunda. Más allá de buscar únicamente alivio o equilibrio, este enfoque se orienta a favorecer la expansión de la consciencia y el reconocimiento de la dimensión esencial del ser.

Su abordaje es holístico y vivencial: contempla las dimensiones corporal, emocional, mental y espiritual como aspectos interdependientes de una misma realidad. A través de la presencia consciente, la observación interna y la apertura al sentido profundo de vida, la persona se descubre capaz de integrar sus experiencias y vivir con mayor coherencia y plenitud.

En este proceso, la terapia se convierte en un espacio de autodescubrimiento y de reconciliación interior, donde lo psicológico, lo existencial y lo espiritual se entrelazan.

Más que interpretar o corregir, la Terapia Transpersonal acompaña a cada persona a reconectarse con su sabiduría interior y con la vida como proceso evolutivo de consciencia.

El enfoque transpersonal propone una espiritualidad encarnada, entendida esta como una forma de vivir con consciencia y en presencia la vida cotidiana. La espiritualidad, desde esta perspectiva, es parte esencial del desarrollo humano, y no un ámbito separado de la vida.

La vivencia espiritual es inherente al ser humano, y se manifiesta como un impulso hacia la trascendencia y el reconocimiento de una realidad más amplia que incluye y da sentido a la experiencia personal. El cultivo del discernimiento y la madurez interior permiten reconocer al individuo cuándo la espiritualidad se vive como camino de integración y cuándo puede convertirse en evasión.

El desarrollo transpersonal cultiva precisamente esta madurez, ayudando a enraizar lo trascendente en lo cotidiano y a vivir la espiritualidad no como una huida, sino como una forma lúcida, amorosa y consciente de habitar la vida cotidiana.

Para mantener la coherencia y la profundidad en este camino, la EDTe propone cuatro claves fundamentales:

  1. Reconocer los riesgos: discernir cuándo la espiritualidad se convierte en evasión o negación —el llamado bypass espiritual—, es decir, cuando se utiliza para evitar el dolor o la propia ‘sombra’.
  2. No hay atajos: el crecimiento interior requiere atravesar lo que duele con presencia, no “saltárselo”.
  3. Integrar la sombra: abrazar las partes no deseadas de uno mismo permite ampliar la identidad y vivir con mayor autenticidad.
  4. Encarnar la espiritualidad: vivirla en el cuerpo, las emociones y la mente como un proceso de consciencia profunda, no como una idea o creencia.

Así, la espiritualidad se vive de forma encarnada, consciente y psicológicamente madura.

La meditación y la atención plena son pilares esenciales del modelo transpersonal. Más que técnicas, representan una forma de vivir y de habitar la realidad desde la presencia consciente o estado Mindfulness.

Mindfulness es la práctica de atender conscientemente a la experiencia presente, con actitud de apertura, aceptación y benevolencia. Se trata de habitar el aquí y ahora con plenitud y presencia, reconociendo lo que acontece de forma deliberada y soslayando los juicios de valor.

Beneficios de la práctica Mindfulness en el acompañamiento terapéutico transpersonal:

El principal es el cultivo de la presencia consciente, que permite a acompañante y acompañado/a habitar el momento con atención, ecuanimidad y apertura. Esta cualidad de presencia genera un espacio de confianza y lucidez donde lo que emerge puede ser visto sin juicio y, por tanto, integrado. Desde la atención plena, el acompañamiento deja de ser una intervención para convertirse en un encuentro vivo de consciencias, en el que la comprensión y la transformación surgen de manera natural.

  • Favorece el autoconocimiento, la regulación emocional y la apertura a la conciencia testigo, esa dimensión interior capaz de observar los pensamientos, las emociones y otros contenidos internos, sin identificarse con ellos.
  • Cultivo de la presencia terapéutica, un estado compasivo y de atención consciente que permite estar plenamente disponible en el encuentro. Desde esta calidad de presencia —más allá de la técnica o del saber—, la consciencia misma se convierte en agente de transformación, favoreciendo que el proceso se despliegue con naturalidad, autenticidad y sentido.
  • Desarrollo interior: la práctica meditativa formal se convierte en un verdadero “entrenamiento” para desplegar discernimiento, claridad y capacidad de observación. Desde el Testigo consciente, la persona aprende a reconocer los movimientos de la mente sin quedar atrapada en ellos.
  • Bienestar integral: las neurociencias muestran que la práctica sostenida de la meditación favorece la calma mental, la resiliencia y la compasión. La perseverancia en la práctica meditativa, lejos de alejarnos de la vida cotidiana, nos permite habitarla más plenamente.

En el camino transpersonal, la meditación es a la vez herramienta y sendero: un espacio para habitar el presente, aquietar el ruido interno y descubrir lo esencial que habita en cada instante.

La formación en Terapia Transpersonal es un viaje iniciático en el que la persona desarrolla capacidades fundamentales para acompañar desde la presencia y la autenticidad. Algunas de estas aptitudes son:

  • Capacitación profesional: otorga herramientas para acompañar procesos de crecimiento integral.
  • Crecimiento personal profundo: amplía la autoconsciencia y la integración del ego sano.
  • Conexión esencial: abre a la confianza, a la vocación y al sentido profundo de la vida.
  • Integridad terapéutica: invita al terapeuta a ser ejemplo vivo de lo que transmite.
  • Presencia compasiva: desarrolla la escucha empática y la aceptación incondicional.
  • Límite de la ayuda: consciencia de autocuidado como forma de ejercer la buena ayuda y evitar la fatiga de la compasión o burn out

La formación en Terapia Transpersonal transforma al profesional en una herramienta viva de conciencia y compasión.

Desde la visión transpersonal, el crecimiento interior se entiende como un proceso de expansión de la consciencia más que como la búsqueda de un ideal o del intento de “corregir”. Dicho proceso implica reconocer, integrar y trascender, con el propósito de vivir con mayor coherencia y profundidad.

A través de la presencia consciente y la autoobservación, la persona aprende a mirar su experiencia sin juicio, descubriendo en ella oportunidades de comprensión y transformación. El acompañamiento transpersonal facilita este camino de regreso a lo esencial: recordar lo que somos y vivir desde esa consciencia en lo cotidiano.

 

La formación en Terapia Transpersonal está concebida como un proceso formativo y de transformación interior que une conocimiento, práctica y vivencia. A lo largo del recorrido, el aprendizaje se convierte en experiencia y la experiencia en sabiduría interior, generando una comprensión encarnada del proceso humano.

El itinerario está estructurado en tres grados progresivosFacilitador/a, Experto/a y Profundización en la práctica terapéutica transpersonal—, que acompañan el paso del autoconocimiento personal al acompañamiento consciente y profesional. Cada etapa integra teoría, práctica vivencial y mentorías personalizadas. La metodología combina contenidos teóricos, experiencias vivenciales y recursos, garantizando así un aprendizaje integral y transformador.

  • Primer Grado – Facilitador/a:
    Se despierta la autoconciencia y se aprende a observar la mente, las emociones y el cuerpo desde la presencia. Se trabaja en la integración del yo, reconociendo la sombra y las heridas básicas como puertas hacia una vida más coherente y auténtica.
  • Segundo Grado – Experto/a:
    Se consolida una mirada integradora y compasiva. A través del trabajo emocional, la indagación simbólica y las prácticas de acompañamiento, la persona aprende a abrazar su historia con comprensión y respeto, ampliando la empatía y la madurez interior necesarias para acompañar a otros.
  • Tercer Grado – Profundización:
    Se profundiza en la dimensión esencial de la consciencia. La espiritualidad se encarna en la vida cotidiana, y el acompañamiento se vive como vocación y servicio, expresión natural del alma madura que reconoce en cada encuentro una oportunidad de expansión y de amor consciente.

La formación en Terapia Transpersonal integra un amplio abanico de recursos vivenciales y técnicas aplicadas, que acompañan progresivamente el paso del autoconocimiento personal al acompañamiento profesional consciente.

El proceso formativo se despliega en tres niveles —Facilitador/a, Experto/a y Profundización—, donde la teoría, la práctica y la experiencia interior se entrelazan para favorecer un aprendizaje integral del ser.

Entre las principales técnicas y recursos destacan:

  • Prácticas de atención plena y meditación, base de todo el proceso. Se entrenan la observación consciente, la conciencia testigo, la regulación emocional y la presencia compasiva.
  • Ejercicios de interiorización y autoindagación, como la observación consciente, el diario reflexivo, la exploración de las máscaras y heridas, y el proceso “Educación de las Emociones en 40 días”.
  • Trabajo con el cuerpo y la respiración, incluyendo prácticas somáticas y técnicas de respiración como la Respiración Holoscópica.
  • Técnicas de integración emocional y de la sombra, abordando las cinco heridas del ser humano, la autocompasión, la aceptación y el perdón transpersonal.
  • Visualizaciones y recursos simbólicos, que facilitan la exploración de arquetipos, la integración del inconsciente y el acceso al lenguaje del alma.
  • Trabajo con el niño o la niña interior y con las partes del yo, para favorecer la maduración emocional y la coherencia interna.
  • Prácticas sistémicas con anclajes, muñecos y visualizaciones, que permiten una comprensión vivencial de los vínculos, los órdenes del amor y las dinámicas familiares.
  • Ejercicios de inteligencia cardíaca, presencia y empatía, que refuerzan la conexión con la sabiduría del corazón y el acompañamiento desde el amor consciente.
  • Técnicas narrativas y creativas, como la escritura terapéutica o la indagación simbólica, que consolidan el sentido y propósito interior.
  • Prácticas supervisadas y mentorías personalizadas, que consolidan la madurez del acompañante a través de la experiencia directa, la reflexión compartida y la supervisión individual y grupal.

En conjunto, estos recursos no solo ofrecen herramientas terapéuticas, sino que favorecen una transformación interior profunda. La Terapia Transpersonal, tal como la propone la EDTe, entiende que la técnica es valiosa en la medida en que nace de la presencia, y que el verdadero instrumento del acompañamiento es la consciencia encarnada del terapeuta.

En un proceso transpersonal, el trabajo emocional se basa, fundamentalmente, en la ampliación de la autoconsciencia:

  • Reconocimiento y aceptación de las emociones, que son vistas como energía vital y mensajeras que, cuando son atendidas, transmiten un valioso mensaje para navegar cada momento con sabiduría.
  • Desidentificación: se aprende a observarlas sin juicio, cultivando la ecuanimidad.
  • Transformación: la autoconsciencia permite transmutar patrones emocionales antiguos en respuestas conscientes.
  • Interiorización y capacidad de sostener las emociones a través de la meditación y la autoindagación.
  • Conciencia testigo: observar sin identificarse con el contenido mental ni emocional.
  • Integración de la sombra: confrontar lo no deseado para abrazarlo e integrarlo.

Los frutos de este camino son: un ser humano más libre, maduro y consciente, capaz de transformar el dolor en comprensión.

En la Terapia Transpersonal, el cuerpo se reconoce como puerta de acceso a la consciencia y, al mismo tiempo, como espejo de la historia emocional. A través de él, la persona puede reconectar con la sabiduría que habita en lo más profundo de su experiencia y transformar bloqueos en comprensión.

La formación transpersonal enseña a cultivar la conciencia corporal desde tres pilares:

  • la respiración consciente, que facilita el flujo vital y la presencia
  • el movimiento consciente, que promueve una relación viva y amable con el cuerpo
  • la sensopercepción, que permite contactar con las sensaciones como vía de acceso a la emoción y al instante presente.

El cuerpo se considera un libro de memoria viva. A través del trabajo psicocorporal se liberan tensiones y se restablece el patrón natural de expansión y contracción, posibilitando, así, una mayor plenitud y coherencia.

Dentro de este marco, la propuesta somática de la EDTe ofrece un conjunto de prácticas y protocolos orientados a reconocer el lenguaje no verbal del cuerpo, acompañar la autorregulación emocional y favorecer la integración de las experiencias internas. De esta forma, la persona recupera presencia y vitalidad, integrando cuerpo, emoción y consciencia como un todo inseparable.

La formación en Terapia Transpersonal no solo enseña a acompañar, sino que propicia una transformación profunda en la manera de vivir, sentir y relacionarse. Cada etapa del proceso despierta mayor consciencia, autenticidad y coherencia interior, permitiendo que la vida cotidiana se convierta en un camino de presencia y realización.

Principales transformaciones que experimenta el alumnado:

  • Equilibrio emocional y serenidad interior, aprendiendo a reconocer los propios estados y a volver al centro en medio de los desafíos.
  • Reconexión con el cuerpo, escuchando sus señales, liberando tensiones y redescubriéndolo como fuente de sabiduría y energía vital.
  • Comprensión profunda de la historia personal, integrando las heridas y transformando patrones automáticos en respuestas conscientes y amables.
  • Confianza y seguridad interna, al reconocer en el propio cuerpo y en la presencia el verdadero lugar de descanso.
  • Nueva relación con el dolor y la pérdida, donde las experiencias difíciles se convierten en maestras y puertas hacia una vida más consciente.
  • Relaciones más auténticas y libres, basadas en la empatía, los límites claros y la expresión genuina del ser.
  • Autoaceptación y madurez emocional, aprendiendo a mirar la propia vulnerabilidad con respeto y ternura.
  • Claridad y propósito vital, actuando desde la coherencia entre lo que se siente, se piensa y se hace.
  • Conexión con la esencia, descubriendo en la quietud una presencia amorosa que sostiene y da sentido a toda experiencia.

Desde la mirada transpersonal, toda crisis vital es un impulso hacia la transformación.
El terapeuta acompaña desde la presencia, sin ofrecer soluciones, sino facilitando un espacio de escucha, dignidad y no juicio.

El proceso incluye:

  • Reconocer la crisis como oportunidad evolutiva.
  • Fomentar la resiliencia, pasando del papel de víctima al de creador.
  • Nombrar lo no dicho, para encontrar sentido a lo vivido.
  • Habitar el cuerpo, sosteniendo las sensaciones sin evadirlas.
  • Cultivar la aceptación, abriendo paso a la confianza transpersonal ante la incertidumbre.

El acompañamiento transpersonal ayuda a redescubrir el sentido de la existencia y a vivir la vida desde un lugar más consciente y amoroso.

 

La formación transpersonal ofrece un marco evolutivo y vivencial que da estructura y acompañamiento al despertar espiritual. A diferencia de otros caminos centrados solo en la experiencia mística o devocional, la formación integra la dimensión espiritual con el trabajo emocional, corporal y de consciencia, permitiendo que la expansión interior se sostenga en una base sólida y enraizada.

En este proceso, se acompaña al alumnado a madurar el yo y ampliar la identidad, reconociendo que el desarrollo espiritual implica también autoconocimiento, integración de la historia personal y responsabilidad en la vida cotidiana.

Más que buscar experiencias extraordinarias, la terapia transpersonal invita a vivir la espiritualidad de forma consciente, práctica y transformadora, favoreciendo un equilibrio entre lo trascendente y lo humano, entre el silencio interior y la acción compasiva en el mundo.

"TALLERES GRATUITOS"

DIRECTO ZOOM de 18:30 a 20:00h*

Martes 30 Septiembre: Constelación en Vivo

* Consulta el horario en tu país. (Te enviamos la grabación.)