Un estudio de la Universidad británica publicado en ‘The Lancet Public Health’ constató que los estudiantes entrenados en esta técnica de concentración tenían un tercio menos de estrés que sus compañeros.

Cuando llegan los nervios de los exámenes, muchos se acuerdan de lo que pudieron haber hecho antes, de aquel día en que faltaron a clase o de las horas que estuvieron frente a la videoconsola. Circunstancias todas ellas que ya no se pueden cambiar. Pero lo que sí se puede hacer, y lo recomienda una Universidad como Cambridge, es luchar contra esos nervios que provocan estrés y que pueden jugar muy malas pasadas. ¿Cómo? A través de mindfulness.

Los investigadores de la Universidad de Cambridge, que acaban de publicar los resultados de un estudio sobre la materia en The Lancet Public Health, partían del aumento progresivo del estrés y problemas de salud mental como ansiedad y depresión en los universitarios a medida que avanzan en sus estudios. Se apoyaban, además, de que el número de estudiantes que solicitaron asesoramiento por este tipo de problemas en los servicios de orientación de la universidad aumentó un 50% entre 2010 y 2015.

“Dado el aumento de la demanda de los servicios de salud mental en los estudiantes, queríamos ver cómo el mindfulness podía ayudar a los estudiantes a prevenir este tipo de problemas”, aseguró Géraldine Dufour, directora del Servicio de Orientación de la Universidad de Cambridge.

El estudio contó con la participación de 616 estudiantes divididos aleatoriamente en dos grupos, que recibieron acceso al centro de apoyo del servicio de orientación y de los servicios de salud del Sistema Nacional de Salud. A la mitad de los participantes recibieron acceso al curso de habilidades en mindfulness. El estudio consistía en ocho sesiones semanales, cara a cara y grupales, además de la recomendación de practicar en casa en sesiones de ocho hasta 25 minutos diarios y practicar otras habilidades como el mindfulness al pasear o al comer.

Los investigadores recogieron el impacto del mindfulness en el estrés durante el período de exámenes de mayo y junio de 2016, las semanas de mayor estrés para los estudiantes. Lo midieron a través de una herramienta genérica (CORE-OM) utilizada de forma general por los servicios de orientación.

El mindfulness demostró un impacto en el estrés en los alumnos que habían recibido formación. Estos alumnos tenían un tercio menos de probabilidades de experimentar niveles de estrés significativos. Y mientras que los estudiantes que no recibieron el curso de mindfulness se iban estresando más a medida que avanzaba el curso, no fue así en el otro grupo.

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Los investigadores también midieron otras referencias, como el bienestar percibido. Ahí también mostraron mejores resultados los estudiantes entrenados en mindfulness. “Hasta el momento, este es el estudio que muestra más claramente cómo el mindfulness puede ayudar a los estudiantes, además de investigaciones previas que ya sugerían que podía mejorar la salud mental y el bienestar en períodos de estrés”, afirmó Julieta Galante, una de las investigadoras y miembro del departamento de Psiquiatría de la Universidad británica.

Para cuidar la neutralidad de los resultados, el estudio fue ciego, es decir, que los investigadores no sabían que estudiantes habían recibido el curso de mindfulness y cuáles no.

También Peter Jones, del departamento de Psiquiatría de Cambridge, recomendó el mindfulness para los estudiantes en base al estudio: “Mientras que los beneficios pueden ser similares a los de otros medios, el mindfulness se presenta como una práctica muy útil en los servicios de orientación. Es popular, fácil de llevar a cabo, aceptada y sin estigmas”.

Noticia Extraída de : El Independiente