La realidad de practicar Mindfulness. Más que un entrenamiento.

Lejos de ser otra moda, una actividad atractiva más o un atajo inmediato a la “ansiada felicidad”, Mindfulness nos tiende un puente a vivir sin la infértil lucha contra “lo que ya es”. Pero poco tiene que ver con la resignación: no colaborar “con lo inevitable” nos conduce a un innecesario sufrimiento.

La angustia disminuye generosamente cuando nos damos cuenta de que más allá de la incesante corriente de pensamientos y emociones, somos el puro centro de percepción que atestigua todo ese ritmo cambiante de contenidos.

El ensanchamiento de esta consciencia es necesariamente lo que nos permite dar un salto y dejar atrás muchos de los bucles inconscientes en los que nos sumimos.

El cultivo de la habilidad de la atención nos “pone unas nuevas gafas de ver la vida” con las que atestiguaremos aquello que está aconteciendo, justo en el momento en el que está pasando, con aceptación radical y libre de juicio.

La autoconsciencia nos arraiga en la profundidad de nuestra identidad, desde donde brotan acciones en mayor coherencia con nuestro propósito de vida.

Abrazar la atención plena y la presencia en la vida cotidiana a través de la práctica nos conecta con el reto de vivirnos despiertos: ahondamos en la naturaleza de las cosas, comprendemos que la vida es cambio permanente y con ella nosotros estamos en continua transformación. Darnos cuenta de tal impermanencia nos libera y nos permite ver la vida libre de dramatización y sufrimiento como opción madura y al alcance.

El despliegue de un estado de mayor presencia en la vida nos permite descubrir automatismos al tiempo que elegir respuestas y estrategias vitales que no necesariamente parten de los hábitos que nos han venido acompañando.

Posiblemente, el mayor de los retos en la vida de un ser humano es devenir autoconsciente.

La propuesta Mindfulness es bastante sencilla: se concentra en vivir en el presente, soslayando la elaboración constante de juicios de nuestra mente pensante acerca de lo “bueno o malo de tal cosa”, lo “fabuloso o terrible de esta o aquella circunstancia”, lo “bello o feo de tal persona” … y fluir el discurrir de la vida con confianza en el devenir.

Los progresos se manifiestan a través de una mayor presencia en la cotidianidad, del reflejo de serenidad en la postura corporal, de la firmeza de quien está atento y presente en lo que acontece ahora, y del afinamiento en la palabra y la acción.

Conviene asimismo puntualizar que a través de la práctica de la Atención Plena no tratamos de llegar a ningún lugar ni meta; consiste, sencillamente, en permitirnos estar y ser conscientes del lugar y momento en el que estamos: sencillamente ser.

La práctica Mindfulness dista mucho de ser una mera técnica. Supone el despliegue de unas nuevas “gafas de ver la vida”. El resultado es un gran descenso del sufrimiento psicoemocional

Entre los beneficios de Mindfulness destacamos:

Favorece el desarrollo de hormonas antídotos del estrés y reguladoras de estados anímicos.

Supone mejoras fisiológicas estructurales en zonas cerebrales relacionadas con procesos atencionales y promoción del bienestar psíquico alineado con la longevidad celular.

Desarrollo de capacidades psicológicas como la auto percepción, la habilidad de “descentramiento” (observación), relación saludable con la experiencia trascendiendo condicionamientos

Facilita la liberación de círculos viciosos, validación de la propia experiencia como prevención de episodios potencialmente desequilibrantes y una óptima autorregulación emocional.

Contrastados resultados en el enfoque y sostenimiento de la atención, comprensión y desactivación de patrones, superación de las crisis, aceptación de duelos y pérdidas

Fomento de la imaginación y la intuición, prevención de conflictos y mejora en ámbitos laborales promoviendo la colaboración y la toma de decisiones conscientes y creativas.
De la formación en Consultor/a en Mindfulness y Desarrollo Transpersonal

Audio: «Conectado con los sentidos»

Te invitamos a que encuentres un lugar donde puedas situarte de forma cómoda, sabiendo que el hecho seguir en atención el audio y con tus ojos cerrados, te permitirá que el hilo de este ejercicio meditativo te aporte la experiencia que necesitas.

Los procesos formativos de la EDTe proporcionan contenidos y herramientas prácticas de calidad y promueven un grado de transformación personal, de mejora y de integración de quienes los realizan.

Volvemos con todas nuestras formaciones

Abierto el plazo de matriculación Formaciones

 

FORMACIONES

 

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest