El camino del ser humano hacia su progresiva realización pasa por la maduración de cada nivel o escalón del proceso. Y sucede que, en caso de quedar en el camino aspectos no resueltos, la energía evolutiva nos pone en la tesitura de revivir situaciones que nos permitirán revisar y resolver patrones y actitudes que por más que los tapemos, acaban saliendo a través de todo un catálogo de exageraciones, manías, miedos, insomnios, ansiedades, conductas no deseadas, inseguridad y baja autoestima, así como una variada gama de emociones destructivas que desearíamos evitar:

En el estado de conciencia ordinario nos vemos inmersos en reglas sobre lo que es bueno y malo;

A lo largo de nuestra vida hemos sido reprochados y amenazados por sentir y desear muchas cosas que suponíamos horribles para los ojos ajenos;

Gran parte de nuestras vivencias “inconfesables” han sucedido en etapas de la vida en las que además no contábamos con el desarrollo y la suficiente madurez como para resolverlas y “archivarlas” como vivencias cargadas de aprendizaje;

Nos hemos visto amenazados por el posible juicio condenatorio, en vista de lo cual hemos enterrado “nuestras miserias” en un lugar tan seguro como el olvido, y hemos seguido adelante como buenamente hemos podido.

Aquello que dentro de nosotros quiere saber y progresar no es la mente, sino algo que está detrás de ella y de ella se sirve. Sri Aurobindo

Utilizamos el ya conocido término “sombra” para designar el espacio de la mente humana que cada cual ha enterrado por vergüenza o autorreproche sin, en muchos casos, todavía poder digerirlo, aceptarlo y en su caso apoyarse en él para dar un formidable salto en su propia evolución.

En nuestro proceso de maduración y camino hacia la conciencia unitiva como despertar supraconsciente, la sombra quiere ser iluminada por la luz del darse cuenta, y este proceso de progresiva expansión de consciencia muy a menudo no es aceptado ni comprendido por el nivel persona, cuando lo que sucede en realidad es que está cargado de humanidad y belleza potencial deseando desplegarse.

Como asesores transpersonales y conforme observamos episodios de vida que nuestros pacientes comparten, comprobamos que el inconveniente que a cada cual le ha “tocado en el lote del vivir” es precisamente lo que termina por convertirse en ventaja: paradójicamente ocurre que, al trabajarlo y tomar conciencia de todos los elementos implicados, se convierte con el tiempo precisamente en nuestra virtud y cualidad más destacada.

 

Terapia Transpersonal