Los seis pasos para superar una adicción

 

Desde el Modelo Transteórico o de Etapas de Cambio de Prochaska y DiClemente se propone una perspectiva del ser humano como ser activo, competente para disponer sus propias acciones. A partir de tal modelo, La Rueda del Cambio refiere el desarrollo hasta alcanzar el giro preciso de una conducta, proceso para el que se estudian seis estadios:

Precontemplación

Fase en la que damos respuesta a la pregunta “¿Problema? ¿Qué problema?”. Y es que sumidos en un proceso de conducta dependiente no tenemos consciencia de la dificultad, de modo que ni nos planteamos la necesidad de cambio. Nuestro acompañante inicialmente tan solo puede brindar información objetiva sobre la rutina y sus secuelas para que cuestionemos e incrementemos la consciencia del conflicto, siendo también sustancial que recibamos feedback de nuestro entorno a fin de ensanchar la mirada sobre la adicción, fluctuaciones y percepción de las consecuencias.

 

Contemplación

“Debería dejar de…» es el mensaje que flota en esta fase en la que tomamos consciencia acerca de los detalles delicados, hacemos evidentes los perjuicios ocasionados y comenzamos, sin iniciar aún ninguna actuación, a considerar la posibilidad del cambio. Sin poder aun modificarlo, desde la ambivalencia nos planteamos razones para mantener el hábito o alterarlo.

 

Determinación o Preparación para el cambio

Desde la determinación elegimos acometer un cambio y nos preguntamos sobre las estrategias a seguir para alcanzarlo. “Tengo que hacer algo, esto va en serio”. Resulta clave en esta fase que busquemos alternativas concretas, acrecentemos la estimulación “es posible” que impida conectemos con un estado pasivo, y pongamos en marcha propuestas de hábitos saludables.

 

Acción o cambio

Llegamos al momento de dar los pasos que nos lleven al cambio de conducta. Nos ponemos “manos a la obra” y será decisivo encontrar ayuda externa para evitar la soledad al encarar el reto. El soporte necesario precisará de sugerencias, devoluciones, exploración de dificultades, trabajo con las emociones, creencias, biografía, miedos y apoyo frente a las barreras del camino.

 

Mantenimiento

Una vez originado, tendremos que sostenerlo en el tiempo para poder hablar de cambio estable. Si la nueva conducta permanece más de seis meses consideramos que hemos alcanzado la fase de mantenimiento y, es entonces, el momento de que comencemos a desplegar potenciales. “Soy constante en el cambio”. Durante esta etapa, además de mantenernos, nuestro reto consistirá prevenir la recaída que, en caso de producirse, será trascendental evitar la desmoralización y extender el cambio anteriormente planteado, donde el acompañamiento terapéutico puede ser clave. Recordemos que todo “fracaso” es una oportunidad de aprendizaje.

 

Recaída

Aunque puede que no pasemos por esta etapa, generalmente la recaída es la norma y no la excepción. Fue durante un tiempo considerada ésta como el fracaso del tratamiento, otorgando a la terapia de las adicciones un estigma con el que no se marcan otras enfermedades que presentan recaídas.

 

Si bien intentamos evitar al máximo las recaídas, deben aprovecharse para reevaluar, aprender y modificar, con el fin de ir más allá tomando impulso.

 

El resultado del trabajo con la adicción depende de qué se haga con las recaídas, por lo que resulta de gran importancia considerarlas como una etapa más del proceso.

De la formación Especialista en Acompañamiento Transpersonal en Conductas Dependientes:

Acompañamiento en Adicciones

«Transforma tu vida y conviértete en un agente dinámico del cambio en el mundo»

Otras formaciones:

FORMACIONES

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest