Cuéntame tu Milagro

¿Qué piensas de esa famosa frase: “todo es posible”?

 

Muchos de nosotros trabajamos nuestros conflictos y anhelos adentrándonos en el desarrollo personal y transpersonal. Y sucede que a lo largo del mismo aprendemos a utilizar herramientas y, en muchos casos, hacemos asidua la práctica de la meditación como medio para desplegar la autoconsciencia. Sucede también que conforme vamos creciendo, también constatamos que dicha consciencia pinta más de lo que parece en los acontecimientos que llegan a nuestra vida y lo que con ellos hacemos.

Sabemos también que a mayor consciencia, habrá mayor capacidad de gestionar las tormentas así como los momentos de éxito que pueden inflarnos de ego. Muchos de quienes crecen interiormente y se dan cuenta de ello intuyen que, de seguir desarrollándonos, podremos habitar un siglo XXI bien despiertos y creativos, es decir, que viviremos en consonancia con una realidad más amplia y profunda

Tras todo lo dicho, tal vez te preguntes a dónde quiero llegar con estas consideraciones.

Pues bien, el motivo que me impulsa a escribir este post es el de hacerte un ruego, estimad@ lector@.

Te lo digo directamente así:

¿Has vivido alguna vez lo que tan sólo puedes nombrar como un ‘milagro’?

(…luego te explico el porqué de mi pregunta)

Observa si en tu vida ha sucedido algún tipo de acontecimiento extraordinario. Me refiero a un suceso que haya trascendido tu lógica y llenado de gratitud y amor tu corazón. Un momento de tu vida que, al preguntarte cómo es que habías llegado a vivirlo, no te lo hayas podido explicar con la razón ni con las leyes de la lógica.

Recuerda cuándo sucedió ese acontecimiento tan significativo que te pareció un milagro; algo que no pudiste más que atribuirlo a una dimensión mayor que se manifestaba rompiendo las leyes conocidas de la razón y la lógica.

¿Recuerdas si alguna vez lo imposible se hizo posible? ¿Recuerdas si alguna vez en tu realidad familiar, profesional, amorosa, biológica, económica o existencial, esa dimensión transpersonal y translógica movió los hilos de tu vida para ofrecerte algo que enmudeció tu mente y abrió tu corazón? Pregúntate si, en alguna ocasión, viviste algo tan inesperado y catalizador que desencadenó en tu ser sorpresa y gratitud infinitas.

Me refiero a una influencia desconocida de infinita posibilidad que, irrumpiendo en tu presente, abría la puerta al acontecimiento primordial en el que no sólo sucedía lo “imposible”, sino que además tu persona daba un salto de visión, presencia y apertura que tocaba el alma, dejando pequeño al antiguo yo, con las naturales limitaciones de su pequeña lógica.

Pues bien, si eres una de esas personas afortunadas que ha saboreado la mano transpersonal del Misterio, y has experimentado en carne propia a Eso que cambió tu vida y que todavía no te logras explicar, por favor, recógelo en un escrito y envíamelo a esta dirección de correo:

 

milagro@jmdoria.com

 

Confieso que en este momento de mi vida que percibo el cómo se ensancha el limitado mundo de mi razón y ciencia, mi corazón se abre a una inteligencia en la que aparecen posibilidades insospechadas. En este sentido, mi propósito es reunir aquellos testimonios de personas afortunadas y sorprendidas por tales acontecimientos, y trabajar en la investigación de los mismos. Me refiero a un enfoque que no solo contemple la vía cuántica en la que todavía estamos en mantillas, sino a esa dimensión que trasciende todo límite y se adentra en los territorios del Misterio transpersonal o mundo espiritual.

Bien sabemos que cuando hablo de espiritual no me refiero exactamente a religioso, sino a esa dimensión tan profunda y unitiva que trasciende creencias y dogmas. De hecho, religiones hay muchas, sin embargo espiritualidad solo hay una más allá de dualidades y culpas.

Si junto a tu escrito me das tu permiso para, en su día, publicar tu testimonio junto con otros y poner tu nombre o, si lo prefieres, tus iniciales o pseudónimo, también te lo agradeceré, ya que en el fondo de mi ser creo que cuanto más nos enfoquemos en que Todo es Posible, más cerca estaremos de abrir nuestro ser a la identidad esencial y, desde ahí, fluir en la paz y completitud de la Presencia.

 

Te doy las gracias por anticipado y te envío un abrazo.

José María Doria

Fuente: Blog de José María Doria

josemariadoria.com