Te proponemos esta práctica de Educación Mindfulness para llevarla a cabo tú mismo/a. También puedes guiar en este ejercicio Mindfulness a tus hijos, sobrinos, alumnos… Acompáñalos a sentirse relajados, seguros y en casa dentro de su propio cuerpo. Enséñales a descifrar el lenguaje de su cuerpo. 

Podemos imaginar nuestros cuerpos como un país extranjero que estamos visitando, un país en el que necesitamos aprender tanto el lenguaje como las costumbres. 

Si vas a un país desconocido, quizás India, China o México, necesitas aprender su lengua y sus costumbres. Hoy vamos a tomar un viaje de consciencia al país de nuestro propio cuerpo. Para manejarnos, necesitamos aprender el lenguaje de las sensaciones y los sentimientos.  

Cuando aprendemos el lenguaje de nuestros cuerpos, podemos relajarnos más fácilmente. Conocer su lenguaje nos permite tener más control sobre nuestras reacciones. 

Cuando somos más conscientes de nuestros cuerpos, se nos darán mejor los deportes, el baileel skate, la guitarra 

Para aprender el lenguaje de nuestros cuerpos, comenzamos cerrando los ojos… Ahora levantamos una mano y. Ya que no puedes ver tu mano, ¿cómo sabes que está ahí? ¿Qué sensaciones experimentas en tu mano ahora? Nos centramos en las sensaciones, de manera que podamos sentir todas las variadas sensaciones que una mano puede sentir. 

 

Primero, sopla en tu mano. ¿Cómo fue? 

Ahora sacude tu mano. 

Ahora dale un pequeño masaje. 

Ahora prueba a tocar tu pelo, tus pantalones u otras texturas. 

Con cada movimiento diferente, date cuenta de qué sensaciones están allí. ¿Hay calor o frío, pesadez o ligereza, dolor o placer?  

Hay muchas cosas diferentes que una mano puede sentir.

Recomendaciones para guiar a niños/as en esta práctica de Educación Mindfulness: 

Deja que tus hijos o alumnos describan las experiencias a su manera.  

Motívalos y anímalos a crear sus propias metáforas, imágenes y otras formas creativas de describir sus experiencias. 

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Educación Mindfulness