La escucha en presencia 

 

La escucha consciente  en presencia se puede practicar y desarrollar. Te invitamos a sumergirte en esta práctica durante la semana. 

 

La escucha en presencia florece cuando, como escuchantes, dejamos de ser protagonistas del encuentro. La escucha consciente es un acto de atención y generosidad hacia el otro. Es también un acto de hospitalidad, pues a través de la escucha cedemos un espacio en la mente y en el corazón para dar acogida a la persona.  

Escuchar es tener en cuenta que hay un mundo más grande tras las palabras. Escuchar supone un cierto vacío de sí y significa hospedar sin condiciones, a la vez que no ceder nuestro estar de acuerdo a bajo precio (pasividad). Escuchar es centrarse en las verdaderas necesidades del ayudado. Escuchamos con todo nuestro ser, y el primer bien que se le puede ofrecer a una persona es espacio para clarificarse y encontrar una mirada distinta” 

–Bermejo–  

 

Durante esta semana, cada vez que tengas ocasión, te invitamos a practicar la Escucha Consciente y en Presencia: abre a quien escuchas un espacio interno de acogida, desde donde puedas sostenerte en la presencia.  

Mientras escuchas, despliega una observación atenta hacia tus propios pensamientos y emociones. Pregúntate: ¿en qué medida éstos interfieren en la escucha?  

Escucha tanto lo que el otro dice como lo que no expresa con palabras… Ábrete a la intuición y empatiza con lo que el otro expresa a través de su cuerpo, de su tono…  

Amplía tu oído interno, tratando de escuchar las necesidades de esa persona… ¿Intuyes su anhelo, aunque no lo exprese verbalmente?  

Cada vez que la persona haga una pausa, trata de sostener el silencio. Sencillamente escucha. Te sorprenderá observar cómo la persona, por el hecho de ser escuchada, encuentra las respuestas que precisamente necesita.  

 

Práctica extraída de la formación Acompañamiento Transpersonal en Adicciones 

 

Si quieres conocer más de esta formación: 

Acompañamiento en Adicciones