Esta es una práctica breve y sencilla adecuada para cualquier momento del día: en medio de una situación estresante o de alto riesgo, cuando aparece el deseo de consumir o de realizar la conducta adictiva que estamos intentando superar (un atracón de comida, volver a llamar a la persona con la que tenemos una relación tóxica, comprar compulsivamente…)  

Llevar a cabo Tu zona sobria ayuda a “desactivar el piloto automático”, permitiendo disminuir la reactividad de las respuestas y ampliar, al mismo tiempo, la autoconsciencia. 

Es fácil de recordar, pues se basa en el acrónimo SOBRIA: 

 

S de STOP. Acuérdate de PARAR, reduce la marcha y sal del “modo automático”. 

OB de OBSERVAR. Observa qué está ocurriendo: date cuenta de tus emociones, sentimientos y pensamientos. Date cuenta de todo lo que pasa en tu interior, sin juzgar. 

R de RESPIRAR. Lleva tu atención a la respiración y a las sensaciones internas. 

I de INCREMENTAR. Incrementa tu conciencia y respira con todo tu cuerpo.   

A de APLICAR una nueva respuesta, en lugar de reaccionar automáticamente. Elige de una manera consciente para responder con mayor libertad a este momento. 

 

 

 

 

Esta práctica forma parte de nuestra formación:

Acompañamiento en Adicciones