Desplegar la atención plena para vivir el momento presente 

En occidente esta práctica es conocida con el nombre de Mindfulness, término inglés sin traducción exacta, que algunas veces aparece traducido como atención plena o conciencia plena 

Pero ¿de qué estamos hablando exactamente cuando hablamos de Atención Plena? 

La atención plena o Mindfulness no se refiere a un contenido mental concreto, sino a una determinada actitud ante nuestra experiencia. Independientemente de cómo o cuál sea éstapodemos habitarla íntegramente 

Se trata de ser conscientes de la experiencia presente sin juzgarla, aceptándola tal y como se presenta. Vivir en atención plena conlleva atender voluntariamente lo que está sucediendo mientras acontece, dejando que el cuerpo se relaje y a la vez permaneciendo con la atención agudizada y enfocada 

En algunas tradiciones de las que “bebe” la práctica Mindfulness, tales como el zen, se emplea la metáfora del gato para explicar tal estado de atención plena: el gato espera pacientemente la llegada del ratón a la entrada de su madriguera; está a la vez relajado y atento. Esa es la actitud sobre la que se asienta la práctica mindfulness:  

La distensión relajada y al mismo tiempo la atención muy despierta 

Esta forma de estar y ser en la experiencia está lejos de lo que parece ser el modo cotidiano desde el que vivimos. En el día a día semasiado frecuentemente funcionamos con el piloto automático”.  

El “modo automático” significa vivir con un grado importante de inconsciencia cotidiana; a su vez, la inconsciencia nos lleva a evadir lo que está acontecimiento en cada momento: es como tratar de librarse de lo que estamos viviendo, para que llegue lo siguiente. Y cuando llega lo siguiente…, seguimos con nuestra carrera imparable hacia el futuro, sin apenas detenernos para habitar el ahora. 

Esto nos convierte en seres precipitados hacia la muerte, mientras nos perdemos la vida.  

La alternativa es ser conscientes de cada cosa que hacemos en el momento en el que la estamos haciendo.  

Cuando vivimos de manera consciente –y atenta–, nos apropiamos de nuestra vida: somos y estamos aquí y ahora; somos en cada momento. 

¿Qué ocurriría si practicáramos la atención plena con todo nuestro ser?…  

…Con el cuerpo, los sentidos, la atención y la conciencia receptivos, penetrando hondo… Relajados, interesadosdespiertos, receptivos y amistosos hacia lo que acontece…  

Posiblemente nuestra experiencia vital sería más plena y satisfactoria. 

Como seres humanos podemos aprender a sumergirnos en nuestra totalidad, a no limitar la experiencia de la vida a nuestros hábitos de pensamiento y a los continuos desplazamientos de la atención del pasado al futuro.  

Podemos vivir con una actitud receptiva, distendida y sin juicio hacia toda experiencia emergente.  

Según Jon Kabat-Zinn, cambiaría cualitativamente el sabor de la experiencia, independientemente de cuál fuera esta. 

Si el ser humano desea vivir plenamente en todos los ámbitos de su existencia, necesita una transformación que le permita mantener una alerta consciente en cada momento de su vida. Se puede recuperar un estado natural de felicidad apreciando cada instante como el primero, el único y eventualmente, el último. Esta muy antigua y sabia estrategia es la práctica de la atención plena, que nos permite observarnos interiormente y reflexionar sobre los aspectos que no asumimos con atención y que nos conducen a un estado de estrés e insatisfacción. 

Jon Kabat-Zinn 

 

 

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