El Círculo Transpersonal de Mujeres

 

 ¿Qué entendemos por feminidad? 

A menudo, cuando decimos que una mujer es femenina, estamos queriendo decir que se maquilla muy bien, que viste de “forma sexy” y se muestra suave con sus palabras y gestos. 

Tal vez esta visión de la feminidad corresponde a una etapa en que la mujer ha sido vista como objeto de deseo, definiéndose así en relación a su capacidad de seducción. Pero, conforme vamos madurando como mujeres y sociedad, nos volvemos a plantear qué entendemos por feminidad. 

Quizás la feminidad está más bien en correspondencia con la sabiduría profunda, implícita e intuitiva que late en el corazón de la mujer. Por otra parte, parece que la feminidad también señala hacia la conexión con la tierra, con el cuerpo y con la dimensión afectiva de la vida.  

Tal vez la verdadera misión del femenino profundo es contribuir a la apertura del corazón masculino. Asimismo, parece innegable que el colectivo emergente de mujeres sabias y despiertas está siendo la fuente de inspiración en el seno de un“civilización amnésica”.     

 

Sea como sea, la feminidad no se puede asociar a un modelo ideal de mujer. Y si bien es cierto que durante mucho tiempo se ha asociado lo femenino con la condición biológica de la mujer, en realidad es una cualidad que cohabita junto con lo masculino, tanto en cuerpos de hombres como de mujeres. La feminidad, por tanto, no es ya sinónimo de ‘ser mujer’. 

Como mujeres, el hecho de tornarnos auto conscientes y conectar con las cualidades esenciales de lo femenino nos permite ir más allá de unos roles determinados. 

“No dejes que las percepciones limitadas te definan” 

Virginia Satir 

El retorno a lo femenino 

¿Hasta qué punto hemos ensordecido, tanto individual como colectivamente, nuestra dimensión femenina? Asimismo, nos podemos preguntar: ¿qué conlleva realmente para nuestro equilibro el no-reconocimiento de la feminidad?

Podemos afirmar que dicho no-reconocimiento de la dimensión femenina conduce a las mujeres a enfermar, tendiendo a vivir unas vidas mecánicas y sin vínculos hondos. Asimismo, la sociedad que no manifiesta lo femenino tiende a organizarse en torno a valores tales como el materialismo, la producción desmedida y las relaciones verticales basadas en la competitividad. 

El retorno a lo femenino conlleva la integración de actitudes de cooperación y empatía, así como el establecimiento de vínculos desde la fraternidad, la igualdad y la intimidad emocional.  

El reconocimiento de la dimensión femenina también nos devuelve el sentido de lo sagrado y los valores asociados al corazón, tales como la compasión y la generosidad. 

En realidad, la mujer que reconoce su feminidad, y la extiende más allá del círculo familiar, está contribuyendo en cierta medida a la sanación de una sociedad que muestra síntomas de estar exhausta y enferma. 

“Las mujeres somos como el corazón de la Tierra, nuestro latido es el impulso del alma. El despertar a la feminidad consciente florece al abrirnos y amar desde el corazón; desde ahí podemos ponernos a disposición de nuestra misión como mujeres: transmitir conciencia a otras mujeres y hombres” 

Abuela Margarita

No tan sólo las mujeres necesitamos recuperar el potencial femenino. En realidad, los hombres también necesitan reconocer esa dimensión dentro de su ser, para proseguir en el proceso de maduración. Tanto hombres como mujeres, cuando ignoramos el potencial femenino, olvidamos la fuente de creatividad que somos.  

La feminidad, en su propia esencia, constituye el puente a la dimensión Transpersonal de la existencia.  

Extracto del temario Facilitadora Transpersonal de Círculo de Mujeres  

¿Deseas profundizar en esta temática? 

Facilitadora en Círculo de Mujeres