El lenguaje del amor

A lo largo de las próximas semanas te vamos a compartir las 5 claves de la comunicación consciente en la relación de pareja. El terapeuta norteamericano Gary Chapman nos habla de los 5 Lenguajes del Amor, algo muy acertado cuando se trata de las relaciones de pareja, pues, qué duda cabe que…El amor tiene su propio lenguaje. ¿Quieres descifrar estos cinco lenguajes con nosotros? Adentrémonos durante esta semana en el primero: El lenguaje del aprecio

Nuestra verdadera identidad

Primera clave: aprendiendo el lenguaje del aprecio 

El propósito hondo del amor no es lograr un cambio en el otro para que haga o sea como quisiéramos; es hacer algo por su bienestar, porque elegimos amarleporque con ello nosotros también recibimos amor y felicidad. 

Así, sabemos que las expresiones verbales constructivas y que muestran aprecio son mucho más motivadoras que las “regañinas”.  

Mostrar aprecio a nuestra pareja es como poner en marcha un movimiento de ida y de vuelta que se retroalimenta. A nadie le gusta sentirse infravalorado o regañado; por el contrario, a todos nos gusta recibir muestras de aprecio, valoración y admiración. 

Una manera de expresar aprecio es utilizando palabras que edifiquen, que refuercen el comportamiento de nuestra pareja. Los cumplidos verbales o las palabras de aprecio son poderosos comunicadores de amor. Se expresan mejor en afirmaciones directas y simples, tales como: 

«Me gusta cómo haces esto o aquello” 

«Gracias por lavar los platos esta noche» 

¿Verdad que no es lo mismo decir “Gracias por haber sacado la basura” que “¡Ya era hora de que sacaras la basura!” 

Las palabras de aprecio no consisten solamente en afirmar al otroAquí entran también las palabras de ánimo. La expresión dar ánimo significa «inspirar valor» 

Todos nosotros tenemos aspectos en los que nos sentimos inseguros. Tal vez tu pareja tiene cierto potencial no desarrollado. Ese potencial puede estar esperando unas palabras animadoras que lo motiven y que le ayuden a recordar lo esencial. De nuevo, nnos referimos aquí a que haya que presionar al otro para que haga lo que nosotros queremos; se trata de animarlo a desarrollar un interés o una capacidad. 

 

Para animar a otra persona, tenemos que estar dispuestos a “ponernos en sus zapatos”, para ver el mundo desde su perspectiva.  

 

El amor es bondad. Por lo tanto, si queremos comunicar amorlo coherente será pronunciar palabras bondadosas.  

La misma frase puede tener dos significados diferentes, dependiendo de cómo y desde dónde se diga (sobre todo de este segundo aspecto)Así, la declaración: «Te quiero», dicha con bondad y ternura puede ser una genuina expresión de amor. Pero, nos sugieren lo mismo esas mismas palabras pronunciadas como interrogación«¿Te quiero?»  

¿Verdad que los signos de interrogación cambian el sentido de la expresión?  

Bien sabemos que, a veces, nuestras palabras dicen una cosa…, mientras quenuestro tono de voz, emociones y gestos diceotra cosa. En estos casos, estamos enviando mensajes contradictorios. Por lo general, nuestra pareja captará más el mensaje no verbal que el verbal.  

¿Somos conscientes del poder de nuestras palabras? Por otra parte, ¿somos conscientes de su carga inherente –una carga que inevitablemente será transmitida a la otra persona–? Lo primero, y más relevante, es que pongamos consciencia a desde dónde nacen nuestras palabras: ¿Qué estamos transmitiendo?, ¿con qué intención nacen?, ¿qué pretenden desencadenar y mover?  

Cuando somos conscientes de este “desde donde”, podemos expresar de una manera amable incluso emociones de dolor, tristeza o de ira: «Me hubiera gustado que me ayudaras anoche, cuando te lo pedí… De hecho, aún estoy triste» …  

El lenguaje del aprecio da pasos hacia la intimidad en parejauna condición necesaria si queremos un vínculo de crecimiento que abra las puertas al Amor.  

Por otra parte, elenguaje del aprecio no se centra en revivir los errores pasados. Nadie es perfectoen la pareja no siempre hacemos lo mejor o lo que es más justo, algunas veces hacemos o decimos cosas hirientes. No podemos borrar el pasado: solamente podemos aceptarlo y reconocer lo que estuvo mal. Podemos pedir perdón y tratar de actuar de manera diferente en el futuro. Si decidimos perdonar, la intimidad puede restaurarse.  

Lo mejor que podemos hacer con los errores del pasado es dejar que sean historia. De esta forma se restaura también el aprecio hacia nuestra pareja, y la comunicación queda libre de lastres.  

Podemos decidir vivir ahora libres de los errores del ayer. Podemos elegir la comunicación desde el amor. 


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