Principales orígenes de las crisis en pareja

 

Es habitual que eludamos los conflictos en nuestra relación de pareja. En nuestra primera etapa como pareja la relación se deteriora: nos centramos en cada uno de nosotros, no resolvemos los conflictos o los vivimos como algo negativo. Con frecuencia brotan la ira, la pérdida de integridad, las acusaciones mutuas, la culpabilización y la indignación. Cada parte de la pareja lucha por y “tener la razón” se eleva como meta sobre ser felices.

«Ni el amor es una jaula, ni la libertad es estar solo. El amor es la libertad de volar acompañado, es dejar ser sin poseer.» Gabriel García Márquez.

En las parejas en fase de estar centradas en el nosotros, se profundiza algo más cuando surge rivalidad, y en las centradas en el Ser, no les importa profundizar, incluso dar bienvenida al conflicto pues su presencia permite crecer y prosperar en intimidad profunda. Ambas partes están presentes ganando profundidad que incluso, desde esa intimidad, permite resolver aspectos que pueden quedar sin resolver desde la infancia, aquí y ahora.

Estas son algunas de las situaciones emocionales que suelen estar presentes en los conflictos de pareja.

1. Ver para incluir

Que la mirada se ensanche no es otra cosa que incluir lo que hasta entonces había permanecido excluido. El resultado es, siempre, una sensación de mayor unificación y, por tanto, una experiencia menos fragmentada.

2. Incluir para honrar

Cuando incluimos a algo o a alguien, esto encuentra un buen lugar en nosotros; entonces podemos honrar esa experiencia pasada o a aquella persona que había permanecido fuera del propio “foco” atencional.

3. Honrar para reconciliar

Cuando podemos honrar una situación o una persona tal y como ha sucedido o ha sido, estamos reconciliando: nos reconciliamos en nuestro corazón con una historia pasada o con una persona.

4. Reconciliar para despedir

Fruto de la reconciliación, aquello que tenía un peso especial desde la exclusión, deja de tenerlo. Ahora sí podemos despedir con amor aquella situación o persona.

5. Despedir para vivir

Cuando despedimos situaciones y personas, nos liberamos y quedamos disponibles para nuestra vida, sin cargas, sin pendientes ni aspectos excluidos.

Aquellos aspectos o cualidades de cada uno que están guardadas en la oscuridad de nuestras sombras, proyectadas en otros, a nivel personal y colectivo, brotan, como es sabido, en las relaciones íntimas con más fuerza que en ningún otro contexto.

Es fundamental comunicar lo que emerge a la otra parte, de forma clara, profunda y no defensiva. Para prosperar como personas y llegar a una relación madura de pareja, es vital trabajar de la mano desde la compasión, la confianza e integración mutuas, para aceptar las sombras, amarlas y transformarlas juntos.

Definitivamente la psicoterapia y la meditación resultarán principales en esta apuesta por el crecimiento. De la formación en Especialista en Terapia Transpersonal de Pareja

Audio: «Tomar a la pareja»

A través de esta audio- práctica, te invitamos a profundizar en tu relación de pareja, tomando consciencia tu nivel de aceptación hacia él o ella, tal y como es… Con todo lo que es. Si en este momento de tu vida no tienes pareja, también puedes realizar esta práctica. Para ello, puedes centrarte en una pareja anterior o incluso visualizar o imaginar a tu futura pareja. Esta práctica también se puede llevar a cabo en relación a un amigo o amiga.

Terapia Transpersonal de Pareja

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