¿Qué es la Meditación Transpersonal?

 

 

Meditación Transpersonal

La meditación Transpersonal es una práctica que entrena el enfoque de atención en la vivencia del momento presente.

Se trata de una acción contemplativa derivada de la práctica Zen que se caracteriza por su sencillez y sobriedad. En realidad, la Meditación Transpersonal es una herramienta para activar el estado de presencia, cuyo sencillo protocolo y beneficios, la convierten en un saludable ejercicio de autoconsciencia.

“No nos sentamos a meditar para convertirnos en buenos meditadores, sino para estar más despiertos en nuestra vida cotidiana.”
PEMA CHÖDRON

La Meditación Transpersonal es fácil de llevar a cabo. Tan solo conviene tener en cuenta los tres puntos fundamentales de su práctica: Postura, Respiración y Actitud. Desde aquí se puede afirmar que se aprende a meditar, meditando.

¿Cómo comenzar a Meditar?

Para meditar conviene adoptar una postura que nos enraíce en la práctica. En primer lugar, conviene aprender a sentarse con la espalda derecha, mientras nuestro cuerpo reposa cómodamente sobre un cojín, con las piernas cruzadas, o bien sentados en una silla con las piernas paralelas.

Conviene asimismo recoger la barbilla ligeramente hacia dentro sin bajar ni subir la cabeza, al tiempo que alejamos los hombros de las orejas. Nuestras manos pueden colocarse en una posición tradicional o mudra, adoptando una posición consciente en las mismas.

Si a esto añadimos el inicio sutil de una sonrisa, la propia postura física en sus detalles bien conjugados se convierte en  un objeto de observación que nos permite arraigarnos en el cuerpo durante la práctica.

La mente pensante tiende a la dispersión, por lo que para lograr aquietarla y asentarla, conviene respirar conscientemente. Respirar conscientemente implica observar y sentir la danza de la entrada y la salida del aire a lo largo del proceso respiratorio.

El enfoque sostenido en las sensaciones respiratorias también incluye observar o darse cuenta de los diferentes pensamientos que circulan por la corriente mental, sin oposición ni deseo de retener lo que aparezca.

Esta observación se realiza de manera neutra y desapegada, es decir, en atención a lo que surja, dejando que los pensamientos y sensaciones circulen sin necesidad de intervenir. Se trata tan solo de observar y darse cuenta de lo que sucede desde un estado de presencia y ecuánime atestiguación.

Si añadimos el establecimiento de una actitud amable de ofrecimiento y disponibilidad compasiva, es decir, desde el corazón y hacia la vida, nuestra práctica se tornará cada día más plena y albergará innumerables beneficios neurológicos, bioquímicos, y conductuales.

Como es natural, iniciar o compartir esta vivencia con un instructor o grupo de personas que comparten la práctica, facilita y optimiza el alcance de su práctica.

En Kayzen la Colina, sede de la Escuela Transpersonal, los participantes encuentran un entorno acogedor y seguro que favorece el sentirse atendido, al tiempo que invita a soltar resistencias y entregarse a la grandeza de este proceso de reencuentro con nuestra verdadera naturaleza.

Termina el año meditando con nosotros, prosigue tu camino de crecimiento:

 

Retiro Transpersonal de Meditación y Silencio

 

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