Ladrones del tiempo

Llamamos “ladrón del tiempo” a toda actividad o circunstancia a la que dedicamos nuestra energía sin ser realmente importante para nosotros. Tendemos a gastar gran cantidad de tiempo en situaciones que no son realmente significativas en nuestra vida. Si aprendemos a discernir qué es verdaderamente importante, y por tanto merecedor de que invirtamos nuestra energía, de lo accesorio o superficial en lo que nuestra energía se desperdicia, optimizaremos enormemente nuestro tiempo.

¿Qué es importante y qué no lo es?

Todo lo que se oriente en dirección a nuestra motivación fundamental es importante. Por el contrario, aquello que no aporte nada en tal sentido, en favor de los valores que nos motivan, de nuestra misión en la vida, de nuestra familia y de nuestra profesión, es un “ladrón del tiempo”.

Podemos decir que lo importante es todo lo que apoya a nuestro propósito.

Si prestamos atención, tras cada actividad que realizamos podemos encontrar nuestra motivación fundamental. Cuando somos conscientes de qué es lo verdaderamente nuclear para nosotros, identificamos con facilidad lo que no está en sintonía con nuestro propósito y que, por tanto, nos conduce a desperdiciar nuestro tiempo y energía.

Hay una gran cantidad de actividades a lo largo del día a las que dedicamos nuestro tiempo sin que realmente apoyen nuestra motivación esencial. Existe un principio, “el principio de Pareto”, que ha demostrado que el 80% de nuestros resultados proviene tan solo del 20% de nuestros esfuerzos. Te invitamos a observar en qué consiste ese 20% del que obtienes el 80% de tus resultados, quizás entonces decidas optimizar, delegar o eliminar el resto de tus actividades menos productivas.

¿Ganarías tiempo si, en lugar de responder el correo electrónico a “tiempo real” todo el día, te programases para hacerlo una o dos veces a determinadas horas? ¿Y en cuanto a tu atención a redes sociales?

¿Y si en lugar de consumir todo tipo de información escrita o visual, la filtraras en función de cuál te es realmente útil y favorece tus objetivos?

¿Qué pasaría si en lugar de decir automáticamente “sí” a toda propuesta o imprevisto, observaras con atención cuáles de ellos realmente te apoyan y cuáles no lo hacen?

Son muchos los ejemplos a citar de potenciales ladrones del tiempo…

Podríamos comenzar realizando un primer ejercicio de atención, atendiendo si las tareas que realizamos con mayor frecuencia a lo largo del día son realmente importantes, distinguiéndolas de las que no lo son.

De este modo podemos darnos cuenta de que en algunas podemos emplear menos tiempo, delegar en otras personas o incluso dejar de hacerlas. Por el camino quizá sintamos que nos resulta complicado discernir lo importante de lo no importante. En tal caso tenemos un gran ejercicio de observación por delante: descubrir qué es lo realmente significativo nuestra vida.

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