Con este artículo seguimos adentrándonos en el Lenguaje del amor, a través de la 4ª clave de la comunicación consciente en la pareja. Si no leíste las 3 anteriores, te invitamos a hacerlo aquí: 1ª Aprendiendo el lenguaje del aprecio,   Compartir tiempo de calidad, 3ª Regalar, regalarnos.

Hacer algo por el otro 

Estar en disposición de servicio con nuestra pareja quiere decir hacer cosas por el otro que sabemos que le gusta que hagamosPueden ser acciones, tales como cocinar, servir una mesa, lavar platos, pasar una aspiradora, limpiar una cómoda, sacar los cabellos del baño, lavar el coche, limpiar el garaje, sacar a pasear al perro, pasar tiempo con sus padres… Todas estas acciones requieren pensamiento, planificación, tiempo, cierto esfuerzo y energía puesta al servicio 

Si se hacen con un espíritu positivo de entrega, y no como algo obligatorio, son en verdad expresiones de amor.  

Tal vez ya hacemos muchas de estas cosas, pero es posible que con la sensación de que “de cualquier modo hay que hacerlas”. Hacer las cosas por obligación no implica que se hagan en actitud de servicio 

Esta actitud de servicio es hacer algo de manera desinteresada por el otro, por el mero hecho de querer ayudarle y generar bienestar. El que hagamos algo desde una actitud desinteresada es clave, ya que de lo contrario podemos tener la encubierta intención de “generar deuda”: “si hago esto por él o ella, entonces me deberá algo…” 

Esta actitud puede implicar hacer tareas que no necesariamente nos agradan; al llevarlas a cabo, sabemos que estamos apoyando al otro. Ahora bien, tengamos en cuenta que esto no significa que una tarea determinada tenga que recaer siempre en la misma persona; esto generaría fácilmente “derechos adquiridos”, es decir, la exigencia por parte del otro –y también la propia– de que debemos hacer algo porque “es nuestra obligación”. 

Podemos poner el foco también en tomar consciencia de cuándo recibimos esta atención por parte de nuestra pareja. Quizás nosotros también hayamos “adquirido derechos”, pensando que el otro “debe hacer tal o cual cosa por nosotros”. Abordar el cada día cotidiano con mente de principiante propicia que tomemos consciencia de todas aquellas cosas que el otro hace por nosotros de manera desinteresada, tan solo con la intención de “facilitarnos la vida” haciéndola más agradable. 

Si no sabemos qué cosas le gusta a nuestra pareja que hagamos por él o ella, lo más conveniente será preguntárseloen lugar de tratar de adivinarlo”.  

 

Pienso que la razón por la cual ambos son infelices en la pareja es que ninguno de vosotros muestra su amor haciendo nada por el otro. Mary dijo:

—Pienso que está en lo cierto, y la razón por la que dejé de hacer cosas para él, es porque me ha ofendido su espíritu exigente. Es como si quisiera hacerme igual a su madre.

—Así es —dije—, y a nadie le gusta ser forzado a hacer nada. El amor se da libremente. No se puede exigir amor. Las peticiones dan dirección al amor, pero las demandas detienen el flujo del amor.

Mark interrumpió y dijo: —Ella tiene razón. He sido demandante y crítico porque he estado desilusionado de ella como esposa. Sé que he dicho algunas cosas crueles y entiendo por qué ella está tan enojada conmigo.

Los cinco lenguajes del amor.Gary Chapman

 

 

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